El juego es una necesidad, no un premio. También es una de las mejores maneras de conocernos y reforzar el vínculo entre mascotas y personas.
Poco tiempo, toda la atención
Dos o tres sesiones de diez minutos pueden funcionar mejor que dejar juguetes por todas partes. Guarda algunos y rótalos para conservar la novedad.
Cada especie, su instinto
Los perros suelen disfrutar búsquedas, tirones controlados y retos de olfato. Los gatos prefieren acechar, perseguir y capturar. Elige actividades que permitan completar esa secuencia natural.
Termina en calma
Reduce la intensidad al final y permite una captura o recompensa. Revisa siempre los juguetes y retira piezas sueltas para que la diversión siga siendo segura.
Probado con patas, bigotes y mucho entusiasmo. — Pawlo & Caty

